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El aplanamiento de la curva del
mercado de deuda lleva a los analistas a recomendar la inversión
en renta fija a corto plazo frente a la de largo plazo. En este
contexto, el Tesoro ha anunciado hoy que reemplazará las
emisiones de Letras del Tesoro de 18 meses por las de 12 meses.
El conjunto de la renta fija concluirá
el presente ejercicio con unos resultados en términos de
rentabilidad muy discretos, y para 2007 las perspectivas apuntadas
por los analistas cifran el rendimiento en cotas similares o ligeramente
superiores al IPC, alrededor del 3%. Una opinión mayoritaria
entre los expertos es favorecer la inversión en activos
de renta fija a corto plazo, en detrimento del largo plazo.
La deuda europea viene de encadenar
su peor racha desde el año 1991, si se tiene en consideración
las 11 jornadas consecutivas de descensos de los precios de los
bonos a dos años. La renta fija comenzará 2007,
de nuevo, como una opción infraponderada respecto a la
inversión en renta variable. Algunos analistas han optado
incluso por primar la inversión en renta fija privada frente
a la pública, ante la expectativa de mayores rentabilidades.
Otra alternativa en auge en el último año ha sido
la de los fondos monetarios dinámicos, que buscan superar
las rentabilidades de los monetarios clásicos.
En la estrategia para 2007, el
Tesoro adelanta que cancelerá las emisiones a 18 meses,
cuya última subasta tendrá lugar en enero, y concentrará
las emisiones en el plazo de 12 meses.
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