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El representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Perú, Christof Kuechemann, ha anunciado este lunes al Gobierno peruano que no aprobará el crédito de 400 millones de dólares (304 millones de euros) hasta que se evalúe la propuesta de inversión del sector privado.
El préstamo del BID se destinará al consorcio Perú LNG (gas natural licuado) para la construcción de la segunda fase de un ramal del gasoducto de Camisea, ubicado al sur de Lima, que permitirá transportar gas natural a un nueva planta que tiene previsto iniciar sus operaciones en 2008. Constituye el mayor préstamo que otorga la entidad a una compañía privada. El objetivo de la construcción del nuevo ramal y de la planta es la exportación de gas natural licuado a México y EEUU, principalmente.
El transporte de gas natural desde el área de producción (las reservas de Camisea) al consumidor se realiza a través de tuberías. Sin embargo, la construcción de la nueva planta permitiría transformar en estado líquido el gas natural que llega del gasoducto de Camisea y reducir así su volumen para transportarlo en buques hasta nuevos mercados. Perú LNG había anunciado que iniciaría la exportación a México a partir de 2009.
En este proyecto de Perú LNG participan las compañías argentinas Puspetrol y Techint, la surcoreana SK Corporation, la estadounidense Hunt Oil y la argelina Sonatrach.
También, el representante del BID en Perú ha comunicado que el préstamo no se concederá hasta que se reciban los informes sobre los presuntos daños ambientales y sociales en la Amazonía peruana. En los últimos dos años se han producido cinco fugas en el gasoducto y se han derramado más de 2.000 metros cúbicos de gas líquido. Además, las ONG's reclaman ante la desaparición de la pesca en la región. |