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La escisión de Metrovacesa
ha provocado lo que no habían conseguido todas las advertencias
previas de los analistas, desinflar las acciones de la inmobiliaria.
En su regreso a la cotización, después de dos días
de suspensión en bolsa por parte de la CNMV, Metrovacesa
registró un descenso bursátil de hasta un 19%. El
precio de sus acciones bajó de los 100 euros, desde los
117,85 previos, lo que equivale a una pérdida de casi 3.000
millones de euros en su capitalización.
Las acciones de la inmobiliaria
permanecían pese a todo claramente por encima del canje
acordado para el reparto de la compañía entre la
familia Sanahuja y Joaquín Rivero y Juan Bautista Soler.
Esta escisión se realizará mediante un canje de
títulos que valoraba cada acción de Metrovacesa
en 75,65 euros, un 35% inferior al cierre del pasado viernes.
La CNMV, antes de reanudarse la cotización de la inmobiliaria,
había elevado el rango de fluctuación en las acciones
de la compañía hasta el 40%.
Metrovacesa se colaba en la sesión
de hoy entre los valores más contratados, con unas cifras
de negociación superiores a su media, pese a iniciar su
jornada con dos horas de retraso respecto al resto de valores.
La inmobiliaria protagonizaba además una operación
de bloques por 180 millones de euros, realizada mayoritariamente
por Fortis, cuyos analistas habían advertido en jornadas
anteriores de las caídas que podrían sufrir los
títulos de Metrovacesa. En 2007 pasaba a tener un saldo
negativo del 15%.
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