Tras 10 días sin actividad parlamentaria, finalmente se ha solucionado la crisis política ecuatoriana, con el juramento de 20 diputados suplentes que sustituyen a los destituidos la semana pasada.
A primera hora del día de ayer, tras haber entrado en el Congreso de madrugada y entre fuertes medidas de seguridad, los 20 diputados suplentes, pertenecientes a los partidos Sociedad Patriótica (del ex presidente Lucio Gutiérrez), Partido Renovador Institucional Acción Nacional (Prian, del magnate Álvaro Noboa) y las formaciones Partido Social Cristiano y Unión Demócrata Cristiana, todos ellos de oposición, juraron su cargo frente al presidente de la Cámara, el diputado de oposición Jorge Cevallos.
Cevallos, que pertenece al Prian, defendió en su discurso su "independencia e imparcialidad" como presidente, incluso "ante los ataques calumniosos de diputados de mi propio partido", que le han acusado de traidor, así como la "legitimidad y legalidad" de la sesión, cuya función debe ser "retomar el equilibrio temporalmente perdido".
Finalmente, y tras dos semanas de suspensión, el Congreso reanudó sus sesiones con 55 diputados de 100, y rodeado por centenares de policías, para impedir que los 57 diputados destituidos intentasen entrar, como ya ocurrió la semana pasada.
A lo largo de la sesión, los diputados presentes aprobaron una resolución para censurar a los 57 funcionarios que fueron destituidos por intentar cesar al presidente del Tribunal Supremo Electoral, Jorge Acosta, en la que se acuerda "reconocer que el desempeño parlamentario de la mayoría integrada por el Partido Social Cristiano (PSC), el Prian, el Partido Sociedad Patriótica (PSP) y la Unión Demócrata Cristiana (UDC) ha provocado acciones lesivas al ordenamiento jurídico y al interés nacional". |