La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha aceptado actuar como árbitro en la pugna que Ecuador mantiene con la Unión Europea (UE) por el arancel con el que el organismo grava las exportaciones de banano.
La disputa, que amenaza con convertirse en una nueva edición de la "guerra del banano" de los años 90, ha llegado al organismo por falta de acuerdo entre la unión y la nación sudamericana, que debe pagar 176 euros por cada tonelada de banano que exporta a Europa, una tarifa que considera excesiva y discriminatoria, ya que es superior a la que pagan otros países, como lo africanos.
Los tres jueces de la OMC, asignados automáticamente, ya que se trata de la segunda petición de Ecuador, tendrán un plazo de 90 días para dirimir cuál de las dos partes lleva la razón, aunque se espera que el veredicto, como es habitual en estos casos, se demore más.
Mientras que la Comisión Europea sostiene que las normas de importación cumplen con la resolución de la OMC de 2001, cuando obligó a la unión a reducir el importe de sus aranceles tras una denuncia de Ecuador, la nación latinoamericana afirma que pierde unos 130 millones de dólares (97,7 millones de euros) al año debido a los impuestos que la UE aplica a las exportaciones. |