Los precios del petróleo no encuentran techo y tanto el Brent como el West Texas han roto nuevos máximos al alcanzar los 129 y 130 dólares, respectivamente. Los movimientos especulativos de los inversores, los problemas de suministro, la fuerte demanda y la escasez de combustibles alternativos están detrás de la escalada de los precios del crudo. Además, ya son varios los analistas que han revisado al alza sus estimaciones.
Goldman Sachs apunta que el barril podría llegar a pagarse entorno a 141 dólares en el segundo semestre, elevando así un 32% su estimación inicial para el precio medio del petróleo de referencia en EEUU. Société Générale y Crédit Suisse pronosticaron un precio medio de 115 y 120 dólares por barril, respectivamente. Incluso el multimillonario inversor Bloone Pickens, que labró buena parte de su fortuna en inversiones vinculadas al petróleo, ha pronosticado que el crudo Texas alcanzará los 150 dólares por barril este año.
Grandes inversiones. El fuerte encarecimiento del petróleo y la escasez de suministros obligarán a las grandes petroleras a realizar inversiones millonarias. Gigantes como Exxon Mobil, Royal Dutch Shell, BP, Chevron, Total y ConocoPhillips invertirán la cifra récord de 98.700 millones de dólares (62.670 millones de euros) este año en exploración y producción, cuatro veces más que la cifra de hace ocho años.
Además, las dificultados para encontrar petróleo coinciden con el ‘boom’ de la demanda de países como China y Oriente Medio, donde aumentará un 4,9% este año, según el último informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE).
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