Las Fuerzas Armadas bolivianas (FFAA) rehusaron unirse a la “resistencia civil” propulsada por los departamentos de la Media Luna, contra el proyecto del Gobierno de crear nuevas regiones indígenas que tengan las mismas competencias de los departamentos.
El comandante de las FFAA, Wilfredo Vargas, reiteró a la prensa local que el conflicto político no llegará a las FFAA, ni a los “buenos bolivianos” que apoyan y defienden la unidad nacional. Vargas admitió que el llamado “a tomar las armas”, hecho por la Junta Autonómica, no puede tener seguidores en el Estado boliviano porque estas acciones, que eran comunes en el pasado, habría que enterrarlas en este nuevo siglo.
Después de las declaraciones del Ejercito a favor de la paz y de la unidad del Estado Boliviano, el presidente Evo decidió retirar del debate de la Asamblea Constituyente el caliente tema de la creación de 36 nuevas autonomías indígenas. Asimismo fue reiterada la permanencia de los tres poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y fue abortada la posibilidad de trasferir la sede del Gobierno a la ciudad del Sucre.
Morales reconoció la necesidad de eludir estos asuntos porque ponen en peligro la consolidación de la unidad nacional que se quiere lograr mediante el proceso constituyente. El presidente afirmó, durante una entrevista concedida a Radio FIDES, que si los constituyentes empezaran a debatir un posible cambio de la actual división política del Estado boliviano, que reconoce a nueve departamentos, llegarían demandas de todo el país, por lo que reconoció la necesitad de dejar el asunto para después de conclusión del mandato de la Asamblea.
Asimismo advirtió que el traslado de la sede del Gobierno a la ciudad de Sucre no debe ser debatido porque llevaría a un enfrentamiento de las regiones. A las palabras del mandatario se añadieron las del vicepresidente García Linera, que recordó a los bolivianos como “miles de personas se mataron” cuando se decidió que dos de los poderes permaneciesen en la ciudad de la Paz.
Linera además criticó el comportamiento de ciertos políticos que han ofrecido su apoyo a la capitalidad a cambio reautonomías departamentales y viceversa. A este respeto afirmó que a la prensa local que “negociar capitalía por autonomía es vergonzoso”.
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