El
Gobierno de Colombia pretende iniciar, a fines de agosto, el proceso
de venta de la totalidad de sus participaciones en ocho compañías
eléctricas del país, tras suspender el pasado mes
de febrero la venta de cinco de ellas debido a las protestas ciudadanas.
Con esta venta el estado manifestó que pretendía
recaudar unos 340 millones de euros.
El trámite, que se extendería hasta diciembre de este año, consistirá en la venta del 100% de las participaciones del gobierno colombiano en las compañías, aúnque aún no se ha determinado la manera en que se estructurará dicha privatización, según informó el Ministerio de Minas y Energía a BNaméricas.
Las empresas eléctricas que entran dentro de la operación son Electrificadora de Cundinamarca, de Boyacá, de Meta, de Santander, de Norte de Santander, de Huila, de Caquetá y de Nariño.
El gobierno ya suspendió en febrero el proyecto de venta de cinco eléctricas debido a la oposición que generó su privatización en los habitantes, pero siempre ha tenido en carpeta privatizar las empresas Electrificadora de Huila, de Caquetá y de Nariño.
El gobierno manifestó que quería recaudar con esta venta más de 340 millones de euros. Nueve empresas habían precalificado para la cancelada venta inicial, entre ellas Codensa, EPM, Comercializar, Enertolima y Vergel y Castellanos, según la prensa local.
Esta no es la primera vez que se privatizan empresas eléctricas en el país colombiano, ya que el gobierno vendió hace años su participación en las compañías EEP -que suministra energía a la capital del departamento de Risaralda- y Enertolima, que abastece a la localidad de Tolima.
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