|
Gobierno y sindicatos brasileños han acordado una subida del salario mínimo de un 8,6%, lo que lo sitúa en 380 reales (unos 133 euros). Este alza, superior a la inflación, está por encima de lo recomendado por el Ministerio de Hacienda. Los expertos temen que la subida tenga impacto fiscal, ya que cada real de aumento en el mínimo produce un déficit de 92,5 millones de dólares (70 millones de euros).
Esta decisión debe ser sometida a la ratificación del presidente, Luiz Inácio Lula da Silva. Si éste la aprueba, se tendrá que modificar el Presupuesto de 2007 antes de someterlo a la votación del Congreso.
La determinación, que ha sido tomada durante la pasada madrugada por los ministros de Trabajo, Luiz Marinho, y de Planificación, Nelson Machado, junto con los representantes de los principales sindicatos, supone una subida real, una vez descontada la inflación, del 4,5%, y se aplicaría a partir de abril de 2007. El ministro de Hacienda, Guido Mantega había propuesto un aumento hasta 367 reales (casi 129 euros), la Comisión de Presupuestos del Congreso ofertaba 375 reales (131,7 euros) y los sindicatos pedían 420 reales (147,5 euros).
|