El ministro de Industria, Joan Clos, ha asegurado que el Gobierno
no aumentará en el futuro la proporción de energía
nuclear en España al considerar inaceptables
las centrales de segunda generación actuales por la dificultad
en la eliminación de residuos radiactivos.
En un almuerzo organizado por el
Foro Nueva Economía, el ministro Joan Clos ha señalado
que una alternativa para la producción energética
podría encontrarse en la construcción de centrales
de tercera y cuarta generación, aunque todavía se
encuentran en una fase experimental. A las de segunda las calificó
como vías muertas. El ministro indicó
que en las primeras las condiciones de seguridad serían
mucho mayores, aunque no resolverían el problema de la
destrucción de residuos. En este sentido precisó
que la incorporación al sistema energético nacional
dependerá del precio al que se produzca la electricidad.
El ministro barajó como otra posible alternativa las centrales
de carbón limpias.
Asimismo, Clos no quiso pronuncirse
sobre sus preferencias sobre quién debe adquirir Endesa,
si E.ON o un grupo nacional: debe ser el mercado y las empresas
quienes lo decidan. Sin embargo, el ministro confía
en que pueda existir un grupo energético español
competitivo, no sólo con los países del entorno
europeo, sino también del mundial.
A la pregunta de los periodistas
sobre si debe la CNMV investigar a E.ON por uso de información
privilegiada, Clos rehusó contestar afirmando que deberían
ser los jueces los encargados de investigar sobre este tema. Tampoco
quiso contestar a la pregunta sobre la posible compra de Fenosa
por Iberdrola, aunque señaló que entes empresariales
muy grandes, que dominen grandes cuotas de mercado, no serían
positivos para el desarrollo de la competencia.
El ministro de Industria estimó
que no se producirán en los próximos meses grandes
subidas en las tarifas eléctricas debido a la evolución
del precio del petróleo y que será el mercado quien
decida la posible subida de las tarifas. Clos consideró
una excelente noticia los últimos datos sobre el consumo
eléctrico en España. Esta cifra ha bajado por primera
vez desde 1980.
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