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Tras varios días de protesta de los campesinos bolivianos, la circulación entre La Paz y Oruro ya vuelve a su ritmo usual.
La principal vía de Bolivia ha permanecido cortada desde el martes pasado por los habitantes de Patacamaya y pueblos cercanos, que rechazan una concesión del servicio eléctrico de la zona, aislando la capital.
Un acuerdo suscrito entre los representantes de la Superintendencia de Electricidad y el secretario general de la Prefectura de La Paz, Alejandro Zapata, prevé la salida de la Empresa de Luz y Fuerza Aroma (ELFA).
En un plazo de seis meses, se podrán poner en marcha empresas comunitarias para controlar, distribuir y administrar el flujo eléctrico en 16 municipios de las provincias de Aroma, Inquisivi, Gualberto Villarroel, José Manuel Pando, Loayza y Pacajes, el área de cobertura de ELFA.
Policarpio Herrera, dirigente de Lahuachaca, explicó que "ya no quedan motivos para proseguir el bloqueo, por lo que estamos levantando esta medida de protesta. Nos alegra mucho que se haya escuchado el pedido de la sociedad civil".
En otras zonas del país siguen las protestas. Tarija está a su tercer día de bloqueo, que continuará hasta que se solucione el conflicto entre los agricultores y la Prefectura.
Asimismo, siguen bloqueadas todas los accesos a la ciudad de Sucre, donde la Federación de Padres de Familia (Fedepaf) exige al Gobierno la dotación de instrumentos para educación.
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