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Las cuentas que presentaron las
entidades financieras estadounidenses del tercer trimestre del
año volvieron a dar muestras de que la crisis hipotecaria
en EEUU está lejos de ser superada, lo que podría
presionar a la Fed a volver a bajar los tipos de interés.
El pasado mes, el organismo presidido por Ben Bernanke cambió
su discurso sobre la inflación y recortó en medio
punto los tipos de interés, que quedaron en el 4,75%, en
un intento de espolear el crecimiento económico del país,
ante el temor de que las crisis inmobiliaria y crediticia se hubiesen
extendido al resto de la economía. Era el primer recorte
en el precio del dinero en cuatro años, pero todo parece
indicar que no será el último en 2007. Aumentan
las expectativas entre los analistas de que la Fed vuelva a bajar
el precio del dinero en su próxima reunión del 31
de octubre, después de que las principales entidades financieras
del país presentasen unos decepcionantes resultados en
el tercer trimestre. El primero en hacer públicas sus cuentas
fue Citigroup. El mayor banco de EEUU anunció el pasado
lunes que en el tercer trimestre del año sus beneficios
se redujeron en un 57% hasta 1.680 millones de euros, unas cifras
que su propio presidente, Charles Prince, calificó de decepcionantes.
JP Morgan. A lo largo de la semana, tanto Bank of America
como Wahovia presentaron un descenso en sus beneficios mayor del
previsto debido a la crisis crediticia, incrementando aún
más la preocupación por la marcha de la economía
estadounidense. Sólo JP Morgan logró salvarse del
pesimismo, al anunciar un incremento de un 2% en sus beneficios,
hasta unos 2.400 millones de euros, por encima de las estimaciones
del mercado.
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