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El Departamento del Tesoro es más
pesimista ahora sobre la economía de EEUU y ha recortado
las previsiones de crecimiento económico para 2006 y 2007.
Se trata de la primera revisión de las cifras del país
desde que Henry Paulson es secretario del Tesoro.
Los asesores económicos
de Bush prevén ahora que la economía estadounidense
crezca un 3,1% este año, cinco décimas menos que
en su estimación anterior publicada en el mes de junio.
Ese pesimismo se mantiene también para 2007. La perspectiva
de crecimiento para el próximo año es del 2,9%,
algo menos que en la pasada primavera cuando apostaban por un
aumento del 3,3%.
En lo que respecta a los precios,
los números mejoran un poco, pero con matices. Estos expertos
estiman que los precios crecerán un 2,3% hasta final de
año, una cifra por debajo del pronóstico de junio
que estimaba la subida del IPC en un 3%. Sin embargo, para 2007
las previsiones son del 2,7%, dos décimas más que
la cifra anterior.
Visión. Esta visión,
un poco más negativa de la economía estadounidense,
coincide con la de los analistas de Intermoney que han explicado
a EL BOLETIN que esperaban una caída del IPC estadounidense
para el 2007 como consecuencia del descenso del precio del petróleo.
Sin embargo, estiman que la economía tardará varios
trimestres en absorber las presiones inflacionistas acumuladas.
Además prevén que continúe la reducción
del déficit público y esperan que se reduzca el
riesgo de una caída fuerte del dólar, lo cual a
medio-corto plazo favorece a todos los activos en dólares
tanto bonos como bolsa. Por otro lado, los datos presentados por
la Casa Blanca también se han referido al índice
de desempleo que para el 2007 se quedará en tasas similares
a este año, un 4,6%. Y, sobre la deuda pública consideran
que la rentabilidad de diez años subirá hasta el
5%.
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