Uno de los debates que surgieron en el Foro Social Mundial Nairobi 2007 celebrado en Kenia durante estos días fue el de la situación política actual de Haití, donde numerosas organizaciones no gubernamentales exigieron el cese de la ocupación militar de la Misión de Naciones Unidas para la estabilización de Haití.
El secretario ejecutivo de la Plataforma de Cabildeo para un Desarrollo Alternativo (Papda) , Camille Chalmers y el representante sindical Didier Dominique, ambos de Haití, abrieron el debate sobre la necesidad de pensar en la ocupación militar de Haití como un problema regional.
La Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah) está desde 2004 en el país. Además, requiere la presencia de 10.000 militares y policías de 35 países, entre los que se encuentran Argentina, Brasil, Chile y países de Asia, África y Medio Oriente. Según las organizaciones el Minustah gasta 35 millones de dólares (27 millones de euros) al año y supone una amenaza a las luchas y a la autodeterminación de toda América Latina.
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