|
La piratería de software
en México causa anualmente pérdidas en torno a los
525 millones de dólares, según cifras dadas a conocer
por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
Este es un problema en ascenso en el país que se sitúa
en el undécimo lugar en el ranking latinoamericano de uso
ilícito de programas informáticos y supone una tasa
del 65% de piratería a nivel mundial.
Para paliar esta situación, el IMPI ha firmado un acuerdo
de cooperación con la Business Software Alliance (BSA)
para promover el respeto a los derechos de propiedad intelectual
de los programas de ordenador. Portavoces de ambas instituciones
ya han afirmando que, a partir del último mes, se intensificarán
los operativos en el mercado informal para dar posteriormente
aviso a la autoridad competente y que ésta tome las medidas
oportunas.
El director de IMPI, Jorge Amigo Castañeda, ha señalado
que "dicho acuerdo responde a las instrucciones del Secretario
de Economía, Eduardo Sojo, para aumentar la competitividad
de las empresas instaladas en México a fin de atraer la
inversión, facilitar la transparencia tecnológica
y generar confianza", según declaraciones recogidas
en El Porvenir.
El problema de la piratería se ha tolerado y dejado crecer
durante décadas en México pero ahora las dimensiones
a las que llega empiezan a ser muy preocupantes y afecta a numerosos
sectores, desde el textil al musical o el informático.
Los mercadillos y puestos callejeros se han convertido en un verdadero
paraíso tanto para los vendedores como para los clientes
que siempre encuentran lo más novedoso a los mejores precios.
En industrias como la de software se ha logrado que la calidad
del producto pirata sea, además, exactamente igual a la
del original por un precio muchísimo menor.
Un estudio de BSA ha demostrado que una reducción del 10%
en el nivel de piratería contribuiría con 2.700
millones de dólares a la economía nacional y crearía
7.000 nuevos empleos formales.
|