Según el responsable de informaciones públicas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), John Ferriter, la entidad puede prestar hasta el 10% de su cartera de préstamos directamente al sector privado o a organismos supranacionales, aún cuando estos no cuenten con respaldo gubernamental.
Ferriter ha explicado que estas operaciones se concretan a precios de mercado y, salvo alguna excepción, pueden respaldar a todos los sectores. La financiación del sector privado del BID, según el responsable de comunicación de la entidad, puede ser canalizada mediante fondos de inversión o entidades financieras intermedias.
Además de las compañías privadas, otras, como las semipúblicas o asociaciones y empresas públicas que operan con bases comerciales, pueden acceder a estos préstamos sin contar con el aval del Estado.
Generalmente, la participación del BID en un proyecto del sector privado no puede exceder los 200 millones de dólares (147,21 millones de euros). Sin embargo, en casos especiales, esta cifra se puede incrementar hasta 400 millones (294,43 millones de euros). Por otro lado, la entidad limita su participación en este tipo de proyectos al 25% del total, en el caso de proyectos nuevos, o el 40%, si se trata de países con economías pequeñas. En el caso de los proyectos de expansión, la entidad puede hacerse cargo de hasta un 50% de la inversión total.
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