Después de las declaraciones que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha realizado recientemente, en las que ha celebrado el pago de la totalidad de los compromisos que la nación mantenía con diferentes organismos supranacionales, hoy se ha conocido que el país ha duplicado su deuda a lo largo de los últimos ocho años.
Pese a que Chávez afirmaba, durante los actos de conmemoración por el intento de golpe de Estado que sufrió en 2002, que "con este último pago (en referencia al realizado el pasado 13 de abril), esa deuda que era en 1998 de casi 3.000 millones de dólares (2.218, 38 millones de euros), les puedo decir hoy que no tenemos ni un centavo de deuda, ni con el Fondo Monetario Internacional (FMI) ni con el Banco Mundial".
Sin embargo, analistas económicos venezolanos han confirmado que, aunque es cierto que el Estado ha pagado la totalidad de la deuda contraída con estos organismos internacionales, esta cantidad constituye sólamente un 0,2% de la totalidad de los compromisos adquiridos por el Estado a lo largo de los últimos ocho años.
La deuda total del Estado, que incluye la externa, la interna, la del Banco Central de la nación y la de la empresa estatal Petróleos de Venezuela SA (Pdvsa), ha crecido durante este periodo de tiempo desde 36.800 millones de dólares (27.087,9 millones de euros) hasta 74.200 millones de dólares (54.617,5 millones de euros), cifras que se obtienen de las estadísticas oficiales del Ministerio de Finanzas, el Banco Central de Venezuela y la Oficina Nacional de Crédito Público.
Según esas mismas instituciones, la nación destinó al pago de la deuda (capital e intereses) durante el pasado año, unos 6.000 millones de dólares (4.416,51 millones de euros), mientras que sólo destinó 4.000 millones (2.944,34 millones de euros) al sector sanitario.
El economista José Guerra, que ha calificado las palabras de Chávez de "demagogia barata", ha afirmado que "pagamos una deuda que era muy barata, pues estaba colocada al 3%. En cambio, ahora estamos emitiendo títulos como los bonos del sur, que también es deuda, a 7% de interés (...) Es verdad que ya no le debemos a los multilaterales, pero ahora le debemos mucho más a los bancos internacionales".
Según Guerra, en el caso de bajar la cotización del petróleo, principal fuente de ingresos para Venezuela, la única solución posible, para no dejar de pagar la deuda contraída, sería llevar a cabo una devaluación de la moneda, que permitiría equilibrar los precios del petróleo en el mercado internacional con los compromisos internos del Estado. |