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Las continuas cancelaciones y retrasos en vuelos de diferentes aeropuertos ha colapsado el sector aéreo de Brasil, después del accidente de la semana pasada en Sao Paulo que se saldó con unos 200 muertos. Hoy lunes ya se han registrado problemas en 100 vuelos en todo el país.
El descalabro en el sistema, que se agudizó el fin de semana cuando una de las regiones de control aéreo operó sin radar obligando al desvío de aeronaves, llevó a la federación internacional de los controladores de vuelo a proponer una intervención en el país hasta resolver los problemas, una propuesta criticada duramente por el Gobierno brasileño.
"Son unos imbéciles queriendo meterse. Brasil no necesita ayuda internacional. Ellos que cuiden del espacio aéreo de ellos y nosotros cuidamos del nuestro", dijo a medios locales José Carlos Pereira, presidente de Infraero, la autoridad estatal aeroportuaria.
"Fue una tragedia, sí, pero es una tragedia nuestra", agregó Pereiro, cuestionado por haber habilitado recientemente la pista principal del aeropuerto de vuelos domésticos de Sao Paulo donde se desencadenó la tragedia tras una serie de reformas inconclusas para mejorar su adherencia y drenaje cuando llueve. |