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Mientras la huelga de los trabajadores
de la mina chilena de cobre La Escondida entra en su decimoséptimo
día, su propietaria, la empresa minera líder mundial
BHP Billiton, ha anunciado a sus accionistas el reparto de 3.000
millones de dólares (2.335 millones de euros) en concepto
de dividendos.
El grupo anglo-australiano, BHP-Hilton,
acaba de anunciar que gracias al alto precio mundial de los mentales,
especialmente el cobre, y de la elevada producción ha logrado
un beneficio neto record de 10.450 millones de dólares
para el ejercicio 2005-2006 (8.135 millones de euros), un 63%
más que en el ejercicio precedente.
En números globales, la
cifra de negocios de BHP Billiton ha aumentado un 20,3% hasta
32.200 millones de dólares (25.067 millones de euros) ya
que BHP Billiton es el segundo productor mundial de cobre y de
carbón, el número tres de níquel, cuarto
de uranio y sexto de aluminio primario.
En particular, La Escondida, donde
se ha registrado una producción récord de cobre
durante este ejercicio, ha contribuido este año a los beneficios
del grupo con 2.600 millones de dólares (2.024 millones
de euros). Un 136% más que el año pasado. Además,
también aportó otros 1.000 millones de dólares
(778 millones de euros) al también grupo anglo-australiano
Rio Tinto, el otro gran accionista de La Escondida.
Pese a estas cifras y ante la oposición
de la dirección de la empresa, los mineros chilenos anunciaron
el martes una segunda rebaja en sus pretensiones de aumento salarial,
que rebajaron a un 8% (previamente habían bajado del 13%
al 10%), y de bono, que disminuyeron a 19.000 dólares (14.791
euros). Sin embargo, el grupo minero propone un aumento salarial
de un 4% y un bono de 18.000 dólares (14.012 euros).
La clave de esta actitud podría
estar en que desde la dirección de la mina consideran que
la situación continúa siendo manejable, ya que aunque
sólo produce a un ritmo de un tercio de su capacidad, la
ley chilena le permite sustituir a los trabajadores con personal
temporal una vez superados los 15 días de huelga.
Pedro Marín, el secretario
y portavoz del sindicato de los trabajadores, ha anunciado que
su organización prepara una demanda para llevar a la empresa
ante el Tribunal del Trabajo de Antofagasta. En opinión
de Marín, los ejecutivos de la mina estarían realizando
prácticas anti-sindicales al escudarse en esa ley para
presionar a los trabajadores mediante contratos individuales.
La mina aporta el 8% de la producción
mundial de cobre y una quinta parte de los 5,3 millones de toneladas
métricas que produce Chile, el mayor proveedor en el mercado
mundial del metal rojo. El salario de los trabajadores de la Escondida
oscila entre los 600 (467 euros) y los 3.000 dólares (2.335
euros) al mes.
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