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La crisis de los mercados de crédito podría acabar
con la fiesta de compraventas de empresas, impulsada en los últimos
años por el dinamismo del capital privado, la abundante
liquidez y la flexibilidad de las condiciones concedidas por los
bancos.
Las entidades financieras han recomendado a las firmas de capital
privado, como CVC, Apax Partner y TPG, que renegocien las adquisiciones
ya acordadas. La disminución en la demanda de deuda corporativa
por parte de los inversores ha provocado que los bancos se encuentren
con muchas dificultades para colocar esta deuda en el mercado.
Este hecho, unido al incremento de los costes de financiación,
amenaza con dificultar el buen término de las operaciones
corporativas. De hecho, The Wall Street Journal apunta que los
procesos de compraventa de empresas que, en la actualidad, se
encuentran en una fase prematura no se producirán porque
los bancos pondrán muchas trabas para financiarlos. Habrá
que esperar algún tiempo.
Ya lo reconocen. Algunas firmas de capital riesgo ya han
reconocido estas dificultados. Por ejemplo, el director general
y cofundador del grupo Carlyle, David Rubenstein, ha manifestado
en una entrevista al diario británico Financial Times que,
al menos, una cuarta parte de las adquisiciones ya acordadas no
se llevará a cabo, mientras que el 50% de las mismas tendrán
que ser renegociadas. Ya se ha producido algún caso, como
la renegociación de las compras de la automovilística
Chrysler por parte de Cerberus.
En este sentido, algunos inversores
sospechan que la suspensión de las emisiones de deuda ligadas
a la financiación de esta operación y de la distribuidora
Alliance Boots por parte de KKR podrían constituir un punto
de inflexión en el ciclo histórico de fusiones y
adquisiciones que ha impulsado las cotizaciones bursátiles
en los últimos años.
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