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El proyecto
de la ampliación del canal centroamericano será
un hecho, dado el resultado que arrojaron las elecciones celebradas
ayer en el país. El "sí" se impuso por
un 78,06%, aunque esta cifra no está absenta de polémica
debido al bajo índice de participación durante la
jornada electoral. Y es que la abstención alcanzó
el 56% de los dos millones de panameños que están
habilitados para votar.
Aunque los resultados puedan resultar abrumadores,
la división acerca de esta medida es notable. Mientras
que el presidente del país, Martín Torrijos, ha
sido uno de los principales promotores del proyecto por considerar
que éste transformará a Panamá en un país
del primer mundo, los detractores le achacan los efectos negativos
que la ampliación puede tener y, sobre todo, que el proyecto
no mejorará la descompensada situación económica
en la que vive la mayoría de la población.
Aunque los observadores electorales extranjeros
que se desplazaron a los comicios apuntaron que la jornada fue
limpia y sin incidentes reseñables, varios medios de comunicación
del país se han hecho eco de la disconformidad y las denuncias
por irregularidades hechas por los grupos opositores.
El Canal de Panamá, que se inauguró
a principios de siglo, y que une el océano Atlántico
con el Pacífico, mueve alrededor del 5% del comercio marítimo
internacional. El proyecto de construir una tercera esclusa posibilitaría
el paso de barcos de mayor tonelaje, y aumentaría su capacidad
de carga en un 82%, con unas previsiones de 510 millones de toneladas
al año en 2025. El coste final del proyecto asciende a
4.162,5 millones de euros, y 2007 será el año en
el que comiencen las obras.
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