La
tensión ha estallado en la Plaza de los Dos Congresos de
Buenos Aires, donde el jefe del Gobierno porteño, Mauricio
Macri, se enfrenta a la presidenta Cristina Fernández,
a la que acusa de no intervenir para desalojar las carpas de agrupaciones
kirchneristas instaladas allí sin autorización,
a favor de la aprobación del proyecto de ley de impuestos
a las exportaciones agrarias.
El lunes el conflicto entre el
Gobierno y los empresarios agrícolas se trasladó
al Congreso. Esta misma mañana, funcionarios municipales
intentaron desalojar las carpas, alegando que carecían
de permiso para ocupar el espacio público y que representaban
riesgos de seguridad por las estufas de gas y otros elementos
utilizados por los manifestantes.
El jefe de gabinete de Macri, Horacio
Rodríguez Larreta, aseguró a la prensa local que
sospecha de "una posible actitud política del Gobierno
nacional, ante la falta de intervención de la policía
federal para impedir que se sigan instalando carpas sin permiso
en la Plaza del Congreso".
Por otro lado, el legislador del
partido Frente Para la Victoria, Diego Kravetz, ha asegurado en
diversos medios que es precisamente Macri quien está actuando
de manera antidemocrática al no permitir las manifestaciones.
Sea como sea, lo cierto es
que el gobernador porteño ha encontrado en las carpas del
oficialismo una nueva excusa para atacar la política de
Cristina Fernández. Tal vez este desencuentro sirva a Macri
para encontrar a sus candidatos de peso para los comicios de 2009
y las presidenciales de 2011 en Argentina.
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