El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha descartado la convocatoria de diálogo propuesta para el próximo 1 de julio por cinco prefectos (gobernadores) opositores que decidieron no someterse al referendo revocatorio de mandatos programado para el 10 de agosto.
El ministro de la Presidencia de bolivia, Juan Ramón Quintana, aseguró que ni el presidente Morales ni nadie en representación del Ejecutivo asistirá a esa reunión, puesto que la Administración bolivian no dialogta con aquellos que condicionan el diálogo.
Este nuevo llamamiento al diálogo con Morales fue planteado anoche por los gobernadores opositores autonomistas de los departamentos de Pando, Beni, Tarija y Santa Cruz, con el apoyo del de Cochabamba, al término de una reunión que celebraron en la capital tarijeña.
El encuentro se celebró justo después de realizarse el referendo autonomista del domingo en Tarija, cuyos habitantes aprobaron un estatuto autonómico como ya lo habían hecho también las regiones de Santa Cruz (oriente), Beni (noreste) y Pando (norte).
Los prefectos propusieron ir a una mesa de negociación política con Evo Morales, para buscar la 'reconciliación nacional', pero al mismo tiempo anunciaron su decisión de no participar en el referendo sobre mandatos convocado para agosto.
La razón que esos cinco prefectos dieron para rechazar el referendo de Morales, es porque creen que la forma en que fue convocado favorece al presidente y reivindican que esa votación se haga en el marco de los estatutos autonómicos aprobados en las cuatro regiones. Como alternativa, plantearon el adelanto de elecciones generales para todos los cargos, si el diálogo no prospera.
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