La
Dirección General de Ingresos de Panamá (DGI) está investigando
a 60 compañías de Panamá por un supuesto
fraude al fisco. Estas empresas son sospechosas de haber realizado
importaciones no registradas, lo que constituye un perjuicio para
el fisco de más de 14,7 millones de dólares
(11,8 millones de euros).
La directora de la institución, Gisela
Porras, ha afirmado que se han enviado cartas a las empresas en
las que se solicita una aclaración, ya que la información
de sus declaraciones de renta es irregular.
Según las informaciones preliminares,
estas empresas reclamaron créditos fiscales sobre ventas
por un valor de 631,5 millones de dólares (497 millones de euros), cantidad muy
superior a los 420,8 millones (331,5 millones de euros) en mercancías reclamadas
que registran las declaraciones de aduanas.
Porras también
ha comentado que la mayoría de estas empresas se niega
a facilitar la información que se le requiere, por lo
que pueden ser sancionadas con multas de hasta 5.000 dólares,
(3.938 euros).
La DGI también ha declarado que no se
han registrado importaciones por valor de 599,1 millones de dólares
(472 millones de euros), lo que puede representar una evasión
de 6,3 millones (casi cinco millones de euros).
|