El Gobierno peruano y el consorcio Perú LNG (gas natural licuado) están a la espera de que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) conceda un préstamo de 400 millones de dólares (307 millones de euros) para la construcción del segundo ramal de la planta de gas natural de Camisea, al sur de Lima. Según han comunicado fuentes del BID a Americaeconomica.com, el organismo tiene aún que recibir los resultados de las auditorías ambientales ya que “el año pasado, el gasoducto que viene de Cusco a Lima sufrió tres roturas y emisiones de gas”.
Tras el contrato firmado entre el consorcio Perú LNG y la compañía estadounidense Chicago Bridge & Iron Company para la construcción del gasoducto, el presidente peruano, Alan García, ha pedido al BID que oficialice el préstamo. El contrato establece una inversión inicial de 1.500 millones de dólares (1.153 millones de euros). El presidente de Perú LNG, Carlos del Solar, ha señalado que la inversión total será de 2.800 millones de dólares (2.153 millones de euros)
Por su parte, el BID ha manifestado su interés en este proyecto que permitiría al país peruano convertir el gas natural en estado líquido para su posterior exportación a México y EEUU, principalmente. Como prueba de su apoyo al desarrollo energético del país, el organismo ha otogado dos préstamos: “70 millones de dólares (53 millones de euros) como garantía al financiamiento y cinco millones de dólares (3,8 millones de euros) al Estado” para el estudio de impacto ambiental.
En este proyecto de Perú LNG participan las compañías argentinas Pluspetrol y Techint, la surcoreana SK Corporation, la estadounidense Hunt Oil y la argelina Sonatrach.
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