|
Las elecciones en las que la provincia
argentina de Misiones deberá elegir el próximo 29
de octubre a los 35 encargados de reformar la Constitución
provincial se han convertido en un primer test para el presidente
argentino, Néstor Kirchner, de cara a los comicios presidenciales
del próximo año.
Kirchner se implicó en el
proceso cuando decidió dar su apoyo al intento del gobernador
de Misiones, Carlos Rovira, de reformar la Constitución
para poder presentarse a la reelección indefinidamente.
A partir de entonces, las elecciones en Misiones convocadas con
ese propósito adquirieron un cariz nacional.
Hace dos meses, los pronósticos,
incluso de dirigentes de la oposición, ubicaban al gobernador
como ganador aplastante: algunos arriesgaban que podría
superar el 60% de los votos. Sin embargo, la oposición
al gobernador encontró en el obispo Joaquín Piña
la figura para aglutinarse y dar batalla.
Además, la visita de hace
poco menos de tres semanas de Kirchner a la provincia, en la que
cargó contra los opositores y la dirección de la
Iglesia, terminaron de darle la dimensión nacional a un
proceso electoral que también ha contado con la visita
de Roberto Lavagna, ex ministro de Economía y futurible
candidato a la presidenciales, en oposición a Kirchner.
Ahora, los últimos sondeos
dibujan un resultado electoral marcado por la igualdad y que tendrá
repercusiones fuera de los límites de Misiones.
En los últimos días, se han multiplicado las acusaciones
del uso que, presuntamente, el Gobierno regional estaría
haciendo de los programas asistenciales con fines electorales.
|