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Durante su tercer debate en televisión, el presidente de Brasil, Luiz Inácio
Lula da Silva, candidato a la reelección, y el socialdemócrata
Geraldo Alckmin, su rival en la segunda vuelta de las elecciones
presidenciales del próximo domingo, se acusaron ayer mutuamente
de mentir y desinformar.
El debate, que se celebró
en los estudio del canal TV Record, comenzó con una presentación
de Lula centrada en sus logros sociales, tema en el que se siente
más cómodo que su rival y con el que se dirigía
a las clases más desfavorecidas, que constituyen su base
electoral.
Alckmin rápidamente destacó
los aspectos más negativos de la gestión presidencial
y entró al ataque al afirmar que Brasil no puede avanzar
"parado en economía y acelerado en escándalos",
en alusión a los numerosos casos de corrupción en
el Gobierno y otras irregularidades que se han conocido desde
mediados de 2005.
Las intervenciones en el primer
bloque del debate fueron un intercambio encendido de reproches
y descalificaciones, en el que Lula aseguró que si se han
conocido los escándalos es porque se investiga, lo que
no ocurría en el pasado. Además, el mandatario añadió
que "si alguien es condenado, irá preso".
Por su parte, Alckmin afirmó
que "no es verdad" y añadió que los escándalos
de corrupción salieron a la luz por las denuncias de la
prensa y del diputado Roberto Jefferson, que hizo público
el caso de los sobornos que recibían parlamentarios a cambio
de su apoyo a proyectos gubernamentales.
Lula reprochó a su rival
que repita siempre el mismo discurso y esté desinformado
en cuanto a la política del Gobierno, mientras que el candidato
socialdemócrata criticó al presidente por usar un
tono irónico.
Lula mantiene su amplia ventaja. Este tercer debate es el penúltimo
antes de los comicios, en los que Lula aventaja a Alkmin en 21 puntos porcentuales en intención
de voto (58% Lula,
37% Alckmin), según la última encuesta de Datafolha/TV Globo hecha pública ayer martes. Se mantiene por tanto la amplia diferencia a favor del actual presidente que ya se constató en recientes sondeos.
Comparaciones con Cardoso. Por otra parte, en una entrevista concedida a Radio Gaucha, Lula
ha dicho que si gana las elecciones el próximo domingo, no quiere que se compare más a su Gobierno con los de Fernando Henrique Cardoso (1994-2002). El presidente señaló que ya ha hecho más de lo que hiceron las administraciones de Cardoso y que en la próxima legislatura piensa hacer el doble. Lula considera que las comparacines deben hacerse entre sus dos mandatos y no con respecto a los del anterior presidente.
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