El
Gobierno de Cristina Fernández cada vez tiene más
problemas para conseguir el apoyo necesario para ratificar en
el Congreso la ley de impuestos a los granos. Después de
tres días de debate, un total de 150 legisladores no aprobarían
la propuesta tal y como la plantea la presidenta. Esta cifra es
más de la mitad de los miembros de la Cámara Baja.
Mientras tanto, las carpas de oficialistas y opositores siguen
tomando protagonismo en la Plaza de los Dos Congresos.
El juez porteño Roberto
Gallardo dio la razón a la presidenta argentina Cristina
Fernández frente a las acusaciones de Mauricio Macri de
no intervenir para desalojar las carpas kirchneristas instaladas
sin autorización en la Plaza de los Dos Congresos, donde
se celebra el debate por los impuestos a los granos. Ante el apoyo
judicial a las siete carpas a favor del Gobierno, los empresarios
agrarios han respondido instalando la suya propia.
Gallardo consideró que "en
el actual contexto socio-político, llevar a cabo el desalojo
de los manifestantes no haría, sino exacerbar los ánimos
que con tino se intenta calmar desde el poder público federal".
Ante ésto, Juan Pablo Piccardo, ministro de Ambiente y
Espacio Público porteño, aseguró que "es
muy negativo que no nos permita desalojar cuando alguien no cumple
la ley", dijo el funcionario.
El lunes el conflicto entre el
Gobierno y los empresarios agrícolas se trasladó
al Congreso. En la mañana del martes, funcionarios municipales
intentaron desalojar las carpas, alegando que carecían
de permiso para ocupar el espacio público y que representaban
riesgos de seguridad por las estufas de gas y otros elementos
utilizados por los manifestantes.
El jefe de gabinete de Macri, Horacio
Rodríguez Larreta, aseguró a la prensa local que
sospecha de "una posible actitud política del Gobierno
nacional, ante la falta de intervención de la policía
federal para impedir que se sigan instalando carpas sin permiso
en la Plaza del Congreso".
Por otro lado, el legislador del
partido Frente Para la Victoria, Diego Kravetz, afirmó
en diversos medios que es precisamente Macri quien está
actuando de manera antidemocrática al no permitir las manifestaciones.
Sea como sea, lo cierto es que
el gobernador porteño ha encontrado en las carpas del oficialismo
una nueva excusa para atacar la política de Cristina Fernández.
Tal vez este desencuentro sirva a Macri para encontrar a sus candidatos
de peso para los comicios de 2009 y las presidenciales de 2011
en Argentina. |