|
La Comisión Económica Para América Latina (Cepal), dependiende de la ONU, ha dado a conocer hoy su informe anual sobre la región, donde señala que las economía de Latinoamérica han crecido un 5% en 2007 y que lo hará un 4,6% el año que viene gracias a la positiva coyuntura mundial de crecimiento.
El informe Estudio económico de América Latina y el Caribe 2006-2007, dado a conocer hoy en Santiago de Chile por su Secretario Ejecutivo, José Luis Machinea, señala que si se confirman los pronósticos para 2008, la región finalizará seis años de crecimiento consecutivo -desde 2003-, en los que el producto per cápita acumulará un aumento del 20,6%, equivalente a un alza promedio de más de un 3% anual.
Según el documento, se espera que en 2007 América del Sur en su conjunto crezca un 5,7%, mientras que América Central y México lo harían en un 3,6%. Para la subregión del Caribe se proyecta un crecimiento del 5,5%.
De acuerdo con el informe, en 2006 la fase de crecimiento que atraviesa la región estuvo caracterizada por la existencia de superávits paralelos en la cuenta corriente del balance de pagos y en el balance primario del sector público.
Estos superávits se han visto favorecidos por la fuerte recuperación de los términos de intercambio, equivalente a un 3,4% del PIB, especialmente en los países de Latinoamérica. Los mejores términos de intercambio han contribuido a aumentar los excedentes del balance comercial, y a impulsar los ingresos fiscales.
Por otra parte, en 2006 el volumen exportado de bienes y servicios de la región creció un 7,3%. Este dinamismo se vio favorecido por el crecimiento de la economía de EEUU en el caso de México y por la persistente demanda externa por materias primas exportadas por los países latinoamericanos, a lo que se sumó el incremento de la actividad económica y de la demanda interna de la región, con lo cual se impulsó el comercio intra regional de productos manufacturados. En tanto, el volumen importado de bienes y servicios creció un 14,2%.
Este panorama positivo en materia de actividad económica permitió además una mejora en el mercado del trabajo. No sólo disminuyó la tasa de desempleo regional, de un 9,1% en 2005 a un 8,6% en 2006, sino también mejoró la calidad de los puestos de trabajo.
En promedio, Latinoamérica registró una tasa de inflación del 5% en 2006, después de presentar un 6,1% en 2005. Brasil experimentó la mayor caída en este índice (del 5,7% al 3%).
Otro aspecto positivo destacado por el informe es la disminución de la vulnerabilidad de los países de la región, gracias a una sensible reducción del peso de la deuda externa, tanto en relación con el PIB (del 26% al 22%) como con las exportaciones regionales (del 101% al 84%), y a un aumento de sus activos de reservas internacionales de alrededor de 57.000 millones de dólares (41.395 millones de euros).
Sin embargo, no todos los países se han beneficiado del favorable contexto externo. Específicamente, en comparación con las economías de América del Sur, las naciones de Centroamérica y gran parte del Caribe (con excepción de Trinidad y Tabago y Surinam) tuvieron una evolución menos positiva de sus términos de intercambio y de la cuenta corriente, así como un menor dinamismo de su ingreso nacional bruto disponible y de la inversión, además de desequilibrios fiscales y una mayor vulnerabilidad externa. |