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Raúl Castro también ha hablado de los problemas internos de la Isla, con un repaso exhaustivo en el que tuvieron cabida casi todos los asuntos que interesan actualmente a la población cubana. Para empezar, ha reconocido que los cubanos cobran un salario claramente insuficiente. Después, ha pedido paciencia a la población porque todos los problemas no pueden resolverse de inmediato, aunque ha manifestado que "se resolverán".
Cuestiones como los conflictos en los sectores de la alimentación, el transporte y la vivienda han sido también mencionados por Raúl. Según él, el Gobierno "estudia la manera de solucionarlos".
Como es habitual en él, Raúl ha hecho especial hincapié en la alimentación al afirmar que es "inconcebible" que haya que importar aquellos productos que podrían cultivarse en Cuba, algo que le ha llevado a arremeter contra la improductividad en los campos, la necesidad de encontrar soluciones para pagar la deuda contraída con las cooperativas de campesinos y a poner ejemplos de experiencias municipales en las que la leche va directamente del productor a la población, momento en el que ha salido del discurso y ha comenzado a improvisar. |