La presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha impuesto al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, marcar para 2008 un tope del 16% a la subida salarial, cuatro puntos menos de los que demandaban los sindicatos.
Se prevé que los sindicatos más fuertes como la Confederación General del Trabajo (CGT) pelearán por el 30% cuando se reúnan con el ministro de Trabajo, según informa clarín.com.
La Casa Rosada quiere encarar una negociación "civilizada" teniendo en cuenta que el próximo año habrá un cambio en la dirección de la CGT.
La propuesta de la subida del 20% cuenta con el respaldo de la Unión Industrial Argentina (UIA), según ha recalcado su titular Juan Carlos Lascurain.
La CGT se había manifestado la semana pasada por la mejora de las condiciones de trabajo, mientras que la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra) había señalado en un comunicado que los empresarios "incumplen las medidas de prevención y seguridad en las obras". Y además ha exigió el cumplimiento de la legislación vigente y que la autoridad competente ejerza "su responsabilidad de control y sanción". El problema por otro lado reside en que la mayoría de los gremios no se fían de los números inflacionistas que baraja el
Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), con estimaciones de subidas del 9% para 2008, por lo que pedirán incrementos salariales mayores a los que intentará imponer el Gobierno. |