El ex presidente del Gobierno español y presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), José María Aznar ha presentado esta mañana en Madrid el informe "América Latina: una Agenda de Libertad", cuyas conclusiones chocan de manera frontal con la política que el actual Gobierno español, presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, lleva a cabo en la región.
De forma casi paralela a la celebración en Madrid de un seminario entre la Secretaría General Iberoamericana (Segib), un organismo propuesto y creado por uno de los Gobiernos de Aznar, y el Fondo Indígena, en el que se discutirán las políticas públicas para la integración de las comunidades indígenas en Latinoamérica, y en un momento en el que algunas de las más importantes compañías españolas en la región enfrentan proyectos de nacionalizaciones, el presidente de FAES ha asegurado en su discurso que "el indigenismo radical empieza a ser para América Latina lo que el nacionalismo es a Europa".
Por otro lado, Aznar, que ha declarado que "los españoles no podemos ser indiferentes al futuro de América Latina, ni podemos inhibirnos ante su realidad. España no puede limitarse a ser un espectador imparcial", ha asegurado que en la fundación que preside "somos partidarios de que América Latina estreche aún más sus lazos con EEUU", ya que "hay un rancio antiamericanismo (...) que culpa de todos sus males" a la nación presidida por George W. Bush, que si bien "en el pasado" ha cometido "errores", no es el culpable de todo. En este sentido, el ex presidente ha criticado la política exterior española porque "hasta hace poco España sostenía un diálogo privilegiado al más alto nivel con los EEUU sobre América Latina", una práctica que Aznar ha lamentado que se haya perdido.
Además, el presidente de FAES se ha referido a los inmigrantes procedentes de la región, de los que ha dicho que "muchos de estos latinoamericanos están mejorando su formación y se están capacitando en nuestro país. Previsiblemente, estos hombres y mujeres desempeñarán un papel crucial en la economía, la política y la sociedad de Iberoamérica".
Aunque en nigún momento ha hecho alusión a ningún país en concreto, Aznar ha explicado que "el populismo revolucionario, el neoestatismo, el indigenismo racista y radical y el militarismo nacionalista declaran su pretensión de implantar en Socialismo del Siglo XXI, cuando todos sabemos que el del siglo XX generó miseria y opresión", en clara referencia el presidente venezolano, Hugo Chávez.
Sin embargo, el ex presidente español sí ha hecho referencia a Cuba, de la que ha afirmado que es "un régimen totalitario, siniestro aún en su decrepitud", más allá del cual "la América Latina libre y democrática vive bajo la sombra aciaga de (...) un adversario de la libertad que ahora se viste de populismo". |