Ana Mato ha acabado con el silencio que mantenía sobre la posesión de un Jaguar de su ex marido, el ex alcalde de Majadahonda Jesús Sepúlveda, al subrayar que él ya ha negado que fue un regalo aunque recuerda que los coches no formaban parte de los gastos compartidos.
La vicesecretaria de Organización del PP ha realizado una tibia defensa de su ex marido sobre las acusaciones que, dentro de la ‘operación Gürtel’, aseguran que recibió de Francisco Correo un coche de lujo marca Jaguar como regalo cuando era secretario electoral de los populares en el año 1999.
Ana Mato ha asegurado que conocía la existencia del coche en su garaje, aunque los automóviles no le llaman “absolutamente nada la atención”.
A pesar de esta salvedad que ha querido dejar claro en la entrevista que ha realizado a Onda Cero, la responsable popular se ha escudado sobre el origen del Jaguar en que su ex marido ya ha asegurado que “no fue un regalo”. Con estas tres palabras del que fuera su pareja varios años, Mato está “segura” de su inocencia y ha arremetido contra todos los que se dedican a acusarle de favorecer a los negocios de Correa. “Todas las acusaciones que se le han hecho son infundadas” ha señalado.
A pesar de esta muestra de credibilidad hacia su ex marido, Mato ha querido recordar que, igual que “en muchas familias donde la actividad profesional es independiente en el hombre y la mujer” en su matrimonio hubo “independencia económica”. Por este motivo, ha asegurado que en sus años de pareja claro que compartieron gastos, “pero los coches no entraban en ese capítulo”, “en muchos años de convivencia, Jesús Sepúlveda nunca me consultó sobre qué tipo de coche adquiría”. Con estas palabras, la popular deja claro que desconoce si su ex marido pagó o no por el Jaguar.
Yo, utilitarios. Frente a los lujosos coches que le gustaban Sepúlveda, Ana Mato ha asegurado que ella es más de pequeños utilitarios para el transporte de ella sus hijos. “Mi coche siempre ha sido utilitario. Los coches a mí no me llaman absolutamente nada la atención” ha reiterado.
“Lógico”. El consejero de Sanidad y secretario de Comunicación del PP de Madrid, Juan José Güemes, ha asegurado que “es lógico y natural” que el Gobierno regional dé todas las explicaciones que sean oportunas mostrando así su buena actitud a comparecer en el Parlamento tras la petición del PSM.
Los trajes persiguen al PP valenciano. Los presuntos trajes que personas relacionadas con la ‘operación Gürtel’ regalaron a altos dirigentes del PP valenciano no dejan de estar en escena. Si primero fue el presidente del PP y de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, el que tuvo que ver cómo la pregunta sobre si poseía o no las facturas de dichas prendas le seguía a todos los actos a los que iba, ahora le ha tocado el turno a su segundo en la región. Así, el secretario general de los populares, Ricardo Costa, tuvo que aguantar en su visita a la localidad alicantina de Elche a un grupo de manifestantes que le acosaron con pancartas sobre el origen de los trajes. Según cuenta el Levante, con chaqueta y percha incluida, dieron ayer un sorprendente recibimiento a Costa y al vicesecretario David Serra, minutos antes del inicio de una rueda de prensa. Frases como “¿se paga usted los trajes? o “cambio traje por trabajo” protagonizaban muchas pancartas, ante las que el propio Costa decidió actuar con indiferencia.
Junto a esta ofensiva de un grupo de ciudadanos, la presunta implicación de Camps ha salido de nuevo a flote con la información de El País. El diario señala que en el escrito de la Fiscalía Anticorrupción que figura en el sumario de la ‘operación Gürtel’ se incluyen documentos que aseguran el supuesto pago de al menos 7.393 euros por parte de empresarios relacionados con la trama con motivo de la compra de regalos al líder popular valenciano.
Siguiendo con personas incluidas en el sumario de la presunta trama de corrupción vinculada al PP, El Confidencial se ha hecho eco de la decisión de José Luis Ulibarri, magnate de los ladrillos y los medios de intentar deshacerse a toda velocidad de las 139 viviendas construidas en la promoción Boadilla Park. El pago de comisiones ilegales entre la constructora, Ulibarri y el propio cabecilla de la operación, Francisco Correa, es el principal motivo por el que estas viviendas están en la ‘picota’ del caso. Por ello, el magnate ha puesto cada piso, de alto ‘standing’, a una media de los 600.000 euros.
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