El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha respaldado la construcción del Gasoducto del Sur que se extendería desde Venezuela hasta Argentina, y que tendría una extensión de 8.000 kilómetros y un coste de unos 20.000 millones de dólares (unos 14.900 millones de euros), mientras el mandatario venezolano, Hugo Chávez, presiona a Brasilia para que no se atrase el comienzo de las obras.
Lula afirmó que "el gasoducto nos interesa, tenemos más de 50 técnicos de Petrobras (petrolera estatal brasileña) discutiendo con Pdvsa (petrolera
venezolana) la viabilidad económica y ambiental. Si fueran comprobadas las reservas de gas en la Faja del Orinoco (Venezuela), tendremos un potencial extraordinario para desarrollar América del Sur".
Sin embargo, Chávez señaló en su programa dominical ‘Aló presidente' que "El tema del Gasoducto del Sur es para mí una necesidad, pero en Brasil lo han enfriado. Respeto profundamente esa decisión, pero cada día que se pierda hoy puede ser catastrófico para el futuro, y no de Venezuela, porque nosotros no perdemos tiempo”.
El proyecto fue bien acogido inicialmente, pero paulatinamente fue perdiendo empuje hasta quedar prácticamente paralizado, según el Gobierno venezolano.
Por su parte, técnicos brasileños han planteado la posibilidad de que la obra sea construida por etapas, y podría comenzar por un tramo que una Venezuela con Manaus, la ciudad más importante de la Amazonia brasileña, al norte del país, según informa ANSA Latina.
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