Grupo
México podría tener que pagar hasta 8.250 millones
de dólares y renunciar a su filial estadounidense Asarco,
por las disputas judiciales de ambas empresas en dos tribunales
de Texas, después de que el gigante azteca decidiera traspasar
los activos en Southern Perú de su filial texana, lo que
provocó su bancarrota en 2005.
El próximo mes de septiembre
se conocerá el veredicto del tribunal texano, mientras
que otro juez determinará si la empresa mexicana mantendrá
el control de su filial o no. Ésta reclama 8.250 millones
de dólares en daños puntivos que representan las
acciones y dividendos perdidos en Southern Cooper.
Esta cifra se aleja bastante de
la ofrecida por la Grupo Mexico que ofreció el pasado mes
de junio un plan de reflote para Asarco de 4.100 millones de dólares
en un último intento por no perder los activos de su filial
texana que se encuentra en quiebra.
La cifra supera en 500 millones
la oferta que presentó anteriormente la empresa Sterlite
Industries, aunque la minera estadounidense Asarco presentó
un plan de reorganización para salir de la bancarrota,
en la que lleva desde 2005, en el que insistía en vender
sus activos a la firma india.
Asarco presentó una demanda
en contra de Grupo México por más de 100.000 millones
de dólares en daños bajo el argumento de que la
transferencia de Southern Peru Copper fue fraudulenta y la llevó
a la bancarrota, situación de la que actualmente no se
recupera. Southern Cooper tuvo unos ingresos netos de 2,2 millones
de dólares en el e año 2007.
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