|
Wall Street flirtea con sus máximos
históricos, pero los tiempos de vacas gordas parecen haberse
pasado para las empresas constructoras de EEUU. La anunciada corrección
del mercado inmobiliario ha marcado en cerca de un 20% de media
este año sus cotizaciones.
Los profit warnings y
las caída bruscas de beneficios se han convertido en algo
usual entre las constructoras cotizadas de Wall Street. Los inversores
se han acostumbrado incluso a las sucesivas advertencias lanzadas
por compañías como Toll Brothers, y esta misma semana,
el descenso en un 39% de los beneficios de Lennar y el recorte
de sus previsiones ni siquiera provocaron un predominio de las
ventas en sus títulos. Eso sí, las acciones de Lennar
acumulaban ya un descenso en lo que va de año del 23%,
frente al 9% de revalorización del Dow Jones en el mismo
periodo.
La evolución bursátil
del resto de constructoras en 2006 ha sido similar. La cotización
de KB Home acumula un descenso del 36%, DR Horton del 30%, Centex
del 23%, Toll Brothers del 17% y Pulte Homes del 16%. En el ánimo
de los inversores parecen haber calado las advertencias de ralentización
del sector lanzadas por analistas, banca de inversión,
Reserva Federal y las propias constructoras.
En medio de voces más alarmistas,
el presidente de la Fed de Dallas, Richard Fisher, sugirió
que la contención de las tensiones inflacionistas, y la
previsible debilidad de los mercados inmobiliario y automovilístico,
podría propiciar incluso un crecimiento más saludable
de la primera economía mundial.
|