|
Once de los 17 Gobernadores del
Partido Revolucionario Institucional mexicano (PRI) respaldaron
ayer en Los Pinos, residencia del Presidente Vicente Fox, del
Partido de Acción Nacional (PAN), a su colega oaxaqueño
Ulises Ruiz. Los mandatarios pidieron al Gobierno federal no alentar
ninguna salida política al conflicto en el estado de Oaxaca
que signifique la dimisión de Ruiz o la desaparición
de poderes en la entidad.
Al término de la reunión,
el secretario de Gobernación, Carlos Abascal, anunció
que "la salida del gobernador no es un tema en la mesa de
negociación" y aclaró que, si bien el uso de
la fuerza pública no ha sido considerado, tampoco es una
idea descartada.
Previamente, Jorge Zermeño,
presidente de la Cámara de Diputados, del PAN, había
apuntado que la renuncia del gobernador Ulises Ruiz sería
"bienvenida", si ello representaba una salida al conflicto
en Oaxaca.
El diputado panista destacó
la urgencia de encontrar una salida al conflicto de maestros después
de que un grupo de activistas de la Asamblea Popular del Pueblo
de Oaxaca (APPO) intentase"cazar" al gobernador en un
hotel oaxaqueño y después se enfrentase a tiros
con la policía.
Además, la directiva provisional
de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO) ha declarado
un estado de "alerta roja", con lo que se extienden
a 2.000 los bloqueos nocturnos a calles y avenidas de la periferia
de la ciudad y se reforzarán las barricadas colocadas en
el Primer Cuadro del Centro Histórico.
|