La Comisión de Ética Pública de Brasil ha acusado al ministro de Trabajo, Carlos Lupi, de utilizar sus influencias en el Partido Democrático de los Trabajadores ( PDT), por lo que ha pedido su dimisión.
Lupi ha respondido que las funciones que él realizó no eran ilegales y que en todo caso es el presidente, Luis Inácio Lula da Silva, quién tiene que decidir si sigue o no en el Gobierno.
La Comisión apuntó que Lupi ha distribuido un total de nueve puestos en la administración federal desde que asumió el cargo en abril, según informa vejaonline.com.
Además, el presidente de la Comisión, Marcílio Marques Moreira, ha reiterado que el ministro “no puede defender un bien común y los intereses de su partido al mismo tiempo”. |