Tres líderes de la unitaria Central Obrera Boliviana se han encerrado para iniciar una huelga de hambre en la que exigen que se esclarezca el atentado perpetrado contra la sede de su organización, que añade más tensión al panorama político que afronta el Gobierno de Evo Morales.
Pedro Montes, máximo dirigente de la Central (COB), aseguró que la huelga se va a realizar en la misma sede sindical y que no la darán por finalizada hasta que no se sepan las causas del atentado, según ha informado la agencia de noticias Reuters.
Además, Montes sugirió que el ataque a la COB podría tener conexiones con las violentas manifestaciones antigubernamentales que han tenido lugar en estos meses en las ciudades de Sucre y Cochabamba y con los atentados de la semana pasada en Santa Cruz contra la casa de un político oficialista y un hotel que suele frecuentar el presidente Evo Morales.
Por parte del Gobierno se ha pronunciado Alex Contreras, portavoz gubernamental, y ha asegurado que los ataques a la COB son una respuesta de la extrema derecha al apoyo que están dando los sindicatos bolivianos a las políticas de cambio de Evo.
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