La sorprendente irrupción de la eléctrica italiana Enel en la lucha por el control de Endesa ha monopolizado hoy la atención de la comunidad financiera. Casi todos los bancos de inversión han publicado notas de urgencia para sus clientes, con explicaciones sobre lo que puede pasar ahora y previsiones de futuro.
Según la versión de Alberto Gandolfi, analista de JP Morgan, el futuro de Endesa pasaría por una segregación de activos si la italiana Enel consigue finalmente convertirse en un accionista decisivo de la compañía española gracias a un entendimiento con Acciona.
Gandolfi también dice que la segregación podría beneficiar a Acciona, que posee un 21,04% del capital de Endesa. La constructora podría ver cumplidos sus objetivos en el sector energético español. Otras fuentes insisten en que la constructora querría unir generación nuclear con energía eólica, todo dentro de un esquema de producción eléctrica limpia.
El reparto cuadraría con los intereses de la compañía italiana de aumentar su capacidad de generación, actualmente muy limitada en Italia, donde no existe energía de origen nuclear. El año pasado, Enel intentó comprar la francesa Suez, un grupo con gran potencial de generación en energía nuclear, de la que carece la italiana. El intento fue fallido por la oposición del Gobierno francés.
En aquella ocasión, Enel disponía de 50.000 millones de euros para intentar la compra. Ahora, según las últimas declaraciones de su consejero delegado, Fulvio Conti, la compañía tendría unos 15.000 millones de euros para adquisiciones. |