El
presidente mexicano Felipe Calderón ha anunciado oficialmente
un plan para paliar la crisis de los alimentos, a través
de fuertes inversiones en obras públicas, subsidios a los
carburantes y a la agicultura y la liberación de las importaciones
de materias primas.
En el paquete de medidas figura
una ayuda de 7,3 euros mensuales para las más de 5 millones
de familias pobres del país. Además, Caledrón
ha prometido mantener en 0,30 euros el precio del kilo del maíz.
El plan presentado por el presidente
Felipe Calderón de eliminar los aranceles a las importaciones
de alimentos para superar la escasez provocó reacciones
encontradas entre los políticos y empresarios de México.
En el Congreso, los partidos PRI y PRD calificaron la medida como
“Plan de simulación”, mientras el PAN, como
el “camino adecuado”.
Susana Monreal, del PRD, aseguró
que no confían en la medida del presidente porque no ataca
de fondo el problema, pues en vez de anunciar un aumento a los
salarios, continúa favoreciendo al empresariado y a los
grandes productores con las acciones dadas a conocer el domingo.
Adriana Díaz, coordinadora
del partido PRD, criticó la lentitud con la que el Gobierno
actúa y señaló que le preocupa la apertura
de las fronteras. Mientras que para el diputado Jericó
Abramo Masso, del PRI, una de las soluciones sería otorgar
mayores subsidios.
|