La
empresa estadounidense 7 - Eleven ha decidido no renovar su contrato
con la suministradora de gasolina Citgo, filial de la estatal
venezolana Pdvsa en este país, y que tiene su sede central
en Dallas, Texas, cuando acabe el contrato la semana que viene
que ambas compañías firmaron hace dos décadas.
Todos los rumores apuntan a un
distanciamiento a causa de las declaraciones que Hugo Chávez
ha hecho sobre EEUU y su administración. Estos rumores
ha podido corroborarlos Margaret Chabris, portavoz de 7 - Eleven,
que manifestó que “sin consideraciones políticas,
comprendemos el sentimiento de muchos estadounidenses ante los
comentarios derogatorios sobre nuestro país y su liderazgo
que formuló el presidente venezolano Hugo Chávez”.
La empresa norteamericana, que
tiene más de 5.300 establecimientos en todo el país,
muchos de los cuales -en torno a los 2.100- proporcionan combustible
a los consumidores privados, no será la última en
tomar medidas sobre Citgo a raíz de las declaraciones de
Chávez la semana pasada en la sede de las Naciones Unidas
en Nueva york.
Según Chabris, la no continuidad
del acuerdo entre 7 - Eleven y Citgo perjudicará a 4.000
empleados de la misma.
Por su parte, Pdvsa aún
no ha tomado ninguna medida preventiva tras las reacciones desencadenadas
a causa del discurso del presidente venezolano. |