Antes incluso de haber sido nombrada, la presidenta electa argentina, Cristina Kirchner, sigue multiplicando sus esfuerzos para conseguir que su Gobierno empiece con un entorno propicio en Latinoamérica.
Esta semana por ejemplo ha conseguido firmar acuerdos con Uruguay, Paraguay y Chile.
Por un lado, Cristina se ha reunido con el mandatario paraguayo, Nicanor Duarte, para confirmar el programa de finalización de la obra de la presa hidroeléctrica Yacyretá, ubicada en el pueblo paraguayo de Ayolás.
La obra, cuyo coste supone unos 12.000 millones de dólares (8.000 millones de euros), permitirá que unas 48.000 hectáreas paraguayas no sean inundadas.
Por otro lado, Argentina y Chile pondrán en marcha mañana el millonario proyecto de exploración minera de Las Flechas, en plena cordillera de Los Andes, frontera natural entre ambos países. El acuerdo supondrá una inversión superior a 1.500 millones de dólares (1.009 millones de euros).
Las Flechas, donde se buscarán yacimientos de cobre y oro, es uno de los cinco proyectos incluidos en el Tratado de Integración Minera Argentino-Chileno, firmado en la década pasada y que ha situado a los dos países entre los más atractivos para la inversión extranjera.
Además, los gobiernos de Argentina y Uruguay empiezan a superar las diferencias bilaterales que provocó la crisis de las papeleras. Una buena prueba de ello es que hoy han firmado un plan energético por el cual ambos países construirán conjuntamente en la costa uruguaya una planta regasificadora.
En el marco de este plan energético, los representantes de ambos países firmarán también en Buenos Aires (Argentina) un acuerdo entre la Administración Nacional de Combustibles Alcohol y Portland de Uruguay (Ancap) y la Unión Transitoria de Empresas del mismo país (UTE) con la petrolera estatal argentina Enarsa. |