Representantes
del grupo hotelero español Barceló han pedido al
Gobierno nicaragüense que levante el embargo preventivo que
tiene sobre un centro turístico de su propiedad situado
en las costas del Pacífico, por una deuda de dos millones
de dólares (1,3 millones de euros) que la empresa no reconoce.
El abogado del grupo, Evenor Taboada,
solicitó al procurador de Justicia que representó
al Ejecutivo de Daniel Ortega en la acción judicial, que
la Administración nicaragüense explique qué
es lo que se le debe y que levante el secuestro del complejo hotelero.
Además, el abogado de Barceló
aseguró que el secuestro no es necesario, porque eso afecta
no sólo al Grupo Barceló, sino a todo el país en
sus inversiones turísticas, y aseguró que el grupo
es tratado por el Gobierno como si fuera un delincuente.
La justicia nicaragüense embargó
hace 20 días de manera preventiva el Complejo Turístico
Barceló Montelimar, situado frente a las costas del Océano
Pacífico de Nicaragua, por incumplir supuestamente las
cuotas de pago que la empresa debía entregar al Estado
hasta el año 2006 si superaba el 60% de ocupación
de sus habitaciones.
Según el Gobierno, esto
ha sucedido y el grupo turístico español no ha pagado
sus impuestos, mientras que Barceló asegura que nunca han
llegado a ese tanto por ciento de ocupación. Fuentes de
la compañía no han hecho declaraciones a este diario.
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