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Una vez que se ha producido la
compra del 51% de sus acciones por la suiza Glencore International
AG, la ya ex petrolera estatal colombiana, Ecopetrol, la mayor compañía refinadora
del país, comienza el plazo de cuatro años
en los que Glencore tendrá que ejecutar las obras para
duplicar la producción de la refinería andina, que
deben pasar de 70.000 a 140.000 barriles diarios. Según
el presidente de Ecopetrol, Isaac Yanovich, se trata de un "negocio
brillante, en un momento inmejorable por la situación de
los mercados petroleros nacionales e internacionales".
El acuerdo establece que Glencore
aporte el capital para el proyecto y Ecopetrol la infraestructura,
es decir, la refinería actual, ubicada en un enclave estratégico,
que permite el acceso tanto al Océano Atlántico
como al interior del país, así como apovechar los oleoductos
existentes.
Esta alianza forma parte del "Plan
Maestro del Desarrollo para la Refinería de Cartagena",
un ambicioso proyecto colombiano de infraestructura que debe desarrollarse
en los próximos cuatro años, ampliando la producción
y brindando una mejor calidad de combustible con el fin de que
éste cumpla con las especificaciones ambientales nacionales
e internacionales. Por otra parte, Ecopetrol busca la modernización
de sus plantas y procesos, manteniendo unos costes fijos y mejorando
el margen de refinación.
El proyecto también contempla
la construcción de plantas que suministren servicios industriales
de energía eléctrica, vapor, notrógeno e
higrógeno, así como la creación de lo que
Ecopetrol ha denominado cadena colombiana de hidrocarburos, mediante
la inclusión de la refinería en mercados de materias
primas de combustible y petroquímicos. |