|
Tras su reciente reelección,
Luiz Inacio Lula da Silva, presidente de Brasil, quiere enderezar
aquellos errores que le hicieron perder la primera vuelta de los
pasados comicios. Aunque Lula da Silva, con un 60,8% de los votos
en su favor, resultó victorioso en la segunda ronda electoral,
trazará nuevas metas para su futuro gobierno, entre las
que estará la reformulación del Partido de los Trabajadores
(PT).
Los escándalos producidos
por algunos miembros del partido por la supuesta compra de documentos
con información falsa sobre candidatos oponentes a Lula
crearon el episodio más escandaloso de las elecciones,
costándole al presidente la pérdida de credibilidad
y de muchos de los votos de sus habituales simpatizantes.
Así pues, el presidente
se encargará “personalmente” de las negociaciones
para crear su próximo gabinete gubernamental, a diferencia
de lo que ocurrió en la primera legislatura, ya que éstas
estuvieron dirigidas por el PT. Dicho gabinete incluirá
“a representantes del mayor número de partidos posibles”
afirmó hoy el ministro de Relaciones Institucionales Tarso
Genro.
Aunque el ministro no confirmó
los rumores, todo parece apuntar que la presencia del PT en el
nuevo gabinete se reducirá importantemente. El escándalo
de este partido en las pasadas elecciones fue calificado por el
propio presidente como “un dolor de cabeza”, y por
tanto el mismo “deberá ser refundado y renovado para
recuperar la condición de referencia ética que fue
hasta que Lula llegó al poder” afirmó Genro.
Lo que sí aseguró
el funcionario brasileño es que se impondrá una
“tasa de desvío de conducta” o TDC para aquellos
militantes que violen los principios fundamentales del PT. Aunque
no se conocen aún cuales serán esos castigos, si
se sabe que llevarán acciones sumarias, lo cual prevendría
“errores” como en los que incurrieron algunos de los
militantes en la pasada campaña.
El 1 de enero del próximo
año Lula da Silva volverá a jurar su cargo como
presidente del mayor país de toda Latinoamérica,
y para ello perfila desde ahora nuevos cambios. Uno de ellos será
la aprobación de una reforma tributaria y la constitución
de un fondo económico para la educación básica.
Como objetivo económico fundamental, Genro apuntó
que para el 2007 el gabinete presidencial pretende alcanzar un
crecimiento de un 5%, lo que posibilitará “una profundización
de los planes sociales y de los proyectos para una mayor y mejor
distribución de renta” en palabras del ministro.
A pesar de que la pasada campaña
electoral entre los dos principales contrincantes, Lula da Silva
y Gerardo Alckmin, del Partido de la Social Democracia (PSDB),
estuvo marcada por las descalificaciones y los altos niveles de
tensión que se palparon públicamente en los debates
televisivos, el Ministro de Relaciones Institucionales aseguró
que el PSDB será convocado para conversar acerca del proyecto
de desarrollo del gobierno de Lula.
|