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Los miembros del Partido Republicano
tomarán el resultado de las elecciones legislativas como
un “referente” y un “preámbulo”
a la situación política en la que entrará
EEUU a partir de las elecciones legislativas del próximo
7 de noviembre. Y hasta que finalice el mandato del presidente
Bush en dos años, según afirma hoy la prensa cubana.
Mientras, los candidatos de los
mayoritarios partidos políticos estadounidenses lidian
hoy martes para lograr atraer el número decisivo de votos,
a una semana de elecciones parlamentarias y para gobernadores.
Los demócratas de la oposición necesitan ganar al
menos 15 escaños en la Cámara de Representantes
y seis plazas en el Senado, para retomar la mayoría en
los dos foros constituyentes que perdieron en 1994.
Aunque en las elecciones llamadas
de Medio Término tradicionalmente se discuten temas locales
o propuestas estatales, en 2006 los antagonistas de Bush quieren
aprovechar el creciente descontento popular para impulsar la caída
republicana.
Además del desastre de la
invasión de Iraq, los partidarios del gobernante tejano
se vieron perjudicados por una sucesión de escándalos
de corrupción, crisis éticas y de moralidad en el
Congreso, y el espinoso debate migratorio.
Según afirmó el senador
Joe Biden, demócrata por Delaware, el pueblo estadounidense
tendrá en siete días una magnífica oportunidad
para enviar un mensaje hacia la Oficina Oval acerca del criterio
general sobre la actual administración. La totalidad de
las 435 bancas de la Cámara baja estarán en disputa,
y 33 de los 100 escaños del Senado. Además, 36 estados
llevan a cabo elecciones para gobernador.
La agencia encuestadora Zogby ha
informado tras los resultados obtenidos que los demócratas
han alcanzado un considerable nivel de favoritismo durante las
últimas semanas, pero a su vez esta misma entidad advierte
que los republicanos pueden recuperar terreno en breve aupados
por noticias macroeconómicas.
Estadísticas recuerdan que
los actuales senadores siempre tienen ventaja de cuatro a uno
frente a sus adversarios pretendientes, mientras los integrantes
de la Cámara baja llegan a elecciones con un respaldo de
siete a uno ante los aspirantes.
Un reciente sondeo del diario USA
Today y la agencia Gallup reflejó que el 59% de los electores
entregará su sufragio a un parlamentario demócrata
en las venideras votaciones.
Solamente un 36% de los consultados
admitió preferir a los republicanos. Mala noticia para
Bush, quien aún hasta 2008 deberá escuchar las criticas
a su gobierno desde el Salón Oval.
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