Según una información publicada hoy, por el diario brasileño Folha de São Paulo, las negociaciones entre Petrobras y el Gobierno boliviano, destinadas a que la compañía reanude sus inversiones en Bolivia, están a punto de llegar a buen puerto. Al cierre de esta edición, no se había producido aún la confirmación oficial de esta noticia, pero los teletipos de las principales agencias internacionales apuntaban en la misma dirección que el periódico brasileño.
Algunos observadores, sin embargo, apuestan por una demora de la ratificación del tratado de paz. Quienes defienden esta opinión creen que no habrá más noticias de este asunto hasta el próximo mes, momento en que el presidente brasileño, Lula da Silva, va a realizar un viaje a Bolivia, cuyas fechas exactas no se conocen aún.
Petrobras congeló sus inversiones en el país andino en 2006, poco después de que el Gobierno de Evo Morales iniciará con los hidrocarburos el proceso de nacionalización de los recursos naturales del país que había prometido en la campaña electoral. Los brasileños no estaban de acuerdo con las nuevas condiciones que se les ofrecían y reclamaban, como el resto de los operadores internacionales en Bolivia, el respeto a los contratos ya firmados.
Sin embargo, en los últimos tiempos, Petrobras parecía más dispuesta a acercarse a los deseos de Evo, pero reclamaba plenas garantías jurídicas para los nuevos contratos como condición irrenunciable antes de reiniciar el programa de inversiones que había previsto realizar en Bolivia. |