Acuerdos Regionales
Cada vez es más hostil la posición de funcionarios del gobierno frente a la integración andina. Se ha llegado al extremo de la declaración del Ministerio de la Producción de que están evaluando retirarse de la CAN. Tal situación solo se presentó en la época del fundamentalismo neoliberal de los años 90, que luego de sistemáticos conflictos provocados por el gobierno de entonces, terminó retirando al Perú de ese acuerdo de integración (aunque afortunadamente por poco tiempo).
Esos intentos neoliberales también se dieron durante la administración de Toledo, pero a pesar de intentos de representantes del consenso de Washington como PPK, no tuvieron éxito en su tarea. Sería el colmo que en un gobierno aprista que tiene como bandera fundacional la integración, se produzca un retiro otorgándole éxito al neoliberalismo que dirige la política comercial en los últimos 20 años, y que hasta hoy no pudo conseguirlo. El alineamiento con el TLC con EEUU contribuyó a la crisis del acuerdo regional, y también los ataques y polarización innecesaria con el Presidente de Venezuela. La nueva correlación andina con las recientes elecciones en Ecuador, parecen haber alarmado a miembros del Gobierno que prefieren liquidar el proceso de integración regional, a que opciones de cambio respecto al neoliberalismo y a los TLCs tomen la hegemonía. Puede que sea por iniciativa propia, pero parece parte de una estrategia mayor que por encargo están cumpliendo. Sería muy interesante que Venezuela retorne a la CAN, ya que se podría consolidar el bloque regional y también la integración sudamericana.
Acuerdos extraregionales
Uno de los más importantes es el que se está negociando con la UE, pero el gobierno busca romper el bloque andino creando condiciones para una eventual negociación bilateral (sobre el que los europeos han adelantado que no están interesados). Esto no solo por las recientes declaraciones de un Ministro, sino por la reducción unilateral de aranceles que se hiciera tiempo atrás, y los enfrentamientos con posiciones de otros socios andinos que plantean la necesidad de que en la negociación se exija un mayor énfasis en el tratamiento de las asimetrías, trato especial y diferenciado, y en exclusiones de sectores y temas que repercuten en mayores beneficios del acuerdo biregional para los andinos.
El acuerdo con Europa es fundamental. No es solo comercial, asegura acceso a mercados con el SGP Plus, y también tiene componentes políticos y de cooperación. Es un factor de cohesión de la integración andina, que las recientes actitudes del gobierno peruano están debilitando de manera importante. Con Europa existen además coincidencias en aspectos de la agenda multilateral, y en la construcción de un mundo multipolar.
Las relaciones con Asia también son fundamentales, y es positivo que se busquen acercamientos, en especial con un país como China. No solo debería darse en el plano comercial, sino de manera multidimensional y estratégica incluyendo la cooperación militar.
Sin embargo, esto no pasa por un TLC amplio, que afectaría severamente a sectores importantes de la industria nacional, si no se toman las debidas precauciones. Se podría avanzar como ha hecho Chile en un acuerdo de alcance parcial que no incluye los sectores sensibles en un acuerdo inicial, y de manera gradual avanzar posteriormente en una ampliación planificada que beneficie a los dos socios.
Hay otras iniciativas fundamentales, como es el caso de China si se actúa con prudencia. Y hay otras que serían sumamente positivas como con la UE si en vez de boicotear la integración andina optáramos por una acción unitaria que no sólo fortalezca la CAN sino la integración sudamericana.
Esto implica cambiar los TLCs a la carta que ordenan y cumplimos para EEUU y Chile, y ampliar el menú hacia Europa y Asia desde la integración regional y sudamericana y no buscando su resquebrajamiento y/o destrucción.
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