Se terminó la previa, señores, la hora de la verad llegó, para quedarse por cuatro años, en el Paraguay, y el presidente electo, Fernando Lugo, ha comenzado a definir su perfil internacional, primariamente ha echado un vistazo a sus vecinos de la región, y sus primeros pasos lo muestran como cercano al modelo político del Uruguay, que encarna el presidente Tabaré Vázquez, muestra a su vez un distanciamiento del esquema venezolano, y en una de sus primeras acciones concretas comenzá a presionar a Cristina Kirchner y a Lula Da Silva por un tema que los paraguayos consideran prioritario, la energia eléctrica que generan Itaipú y Yaciretá, en el a b c de Lugo figuran el fortalecimiento de la unidad continental dando un especial énfasis a la integración regional.
Sin lugar a dudas y tal la manera en que se fue proyectando y desarrollando la Alianza Patriótica para el Cambio A P C coalición que lidera Lugo, soporta una fuerte semejanza con el Frente Amplio, coalición que sustenta a Tabaré.
El Frente Amplio es una coalición que agrupa a socialistas, comunistas y movimientos escindidos de los tradicionales partidos Colorado y Nacional, que, en 2005, llevó al poder al primer gobierno de izquierda en la historia de Uruguay.
La APC de Lugo, por su parte, logró el domingo pasado, en unas elecciones históricas, desbancar del poder al hegemónico Partido Colorado, que gobernó al país durante 61 años.
Según declaraciones del presidente electo manifestó que su gobierno apostará al estilo de coalición uruguaya "porque ésta afronta las discrepancias a través del permanente diálogo".
Fomentar el diálogo, de hecho, será una de las principales tareas del futuro gobierno paraguayo, que asumirá el próximo 15 de agosto, ya que deberá lidiar con intereses contrapuestos dentro de su heterogénea coalición (que incluye a sectores conservadores y movimientos de izquierda) y con un Congreso opositor.
Sin la confirmación de los resultados oficiales referidos a la futura conformación del Senado, (compuesto por 45 miembros), hasta el momento el Partido Colorado obtendría 17 bancas, el Partido Liberal Radical Auténtico, principal componente de la aliza que llevó a Lugo al poder, 15, el Partido del militar retirado Luino Oviedo, 7, el partido que lidera el empresario Pedro Fadul, 3, mientras que las fuerzas de izquierda sumaría 3.
A pesar a la falta de definiciòn sobre estos datos, no existe duda alguna de que Lugo, que ha manifestado su deseo de "conversar con todos los sectores", deberá de lidiar con un Congreso fragmentado y opositor.
La mesa de diálogo, sin embargo, no se limitará al interior de su gobierno, ya que Lugo también deberá sentarse a hablar con Brasil y la Argentina para renegociar los tratados de Itaipú y Yacyretá, un tema que se convirtió en su caballito de batalla durante la campaña,
El Gobierno brasileño reiteró ayer que no está dispuesto a revisar el tratado de Itaipú, aunque dijo que podría discutir con Lugo el precio de la energía. Brasil cubre el 19% de su consumo energético con la electricidad producida en Itaipú, mientras que Argentina abastece el 16% de su consumo con la que produce Yacyretá.
Lugo insiste en que Paraguay debe cobrar precio justo por la energía
De todas formas, el tema recién será abordado en profundidad una vez que el nuevo gobierno paraguayo, surgido de las elecciones de este domingo, haya decidido los nombres de los nuevos ministros y asesores.
Al ser consultado sobre si su pedido de renegociación del tratado de Yacyretá podría deteriorar las relaciones con la Argentina, Lugo afirmó: "Seguiremos manteniendo buenas relaciones con nuestros vecinos de la Argentina",
Así, Lugo apenas asuma el gobierno, integrará una comisión técnica que se encargará de negociar estos asuntos, tan vitales para la economía Paraguaya, considerando que la renegociación del tratado energético con Brasil y Argentina aparecen como prioridad uno dentro del primario esquema del futuro gobierno guaraní.
Todo por hacer, desafío, momento de hechos no de palabras,el pueblo paraguayo, su voluntad de cambio así lo espera,
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